miércoles, 30 de marzo de 2016

Crónica de una semana santa algo irregular

Una vez pasada la Semana Santa, tan ansiada y esperada por todos los carmonenses, toca hacer balance de una semana que no empezó como todos queríamos, pero que no ha podido terminar mejor.

La primera hermandad en realizar su estación de penitencia fue la de los Servitas, una hermandad muy esperada debido al estreno del nuevo palio que lució la Virgen en su paso, sin duda uno de los estrenos más importantes de este año. El viernes dolores salió a la perfección, quedando inaugurada la semana santa de Carmona.
Pero por desgracia las previsiones meteorológicas no acompañaban al buen desarrollo del Domingo de Ramos. El día presentó un cielo muy inestable, con lluvias intermitentes. Pero cuando se iba acercando la salida de la Esperanza el tiempo empezó a respetarnos. 
El Cristo de la Coronación y la Virgen de la Esperanza comenzaron a la hora prevista su recorrido con total normalidad. Sin embargo, cuando la cofradía llegó a la iglesia Prioral de Santa María optó por regresar a su templo, sin completar su recorrido. A causa de esta circunstancia la plaza del Salvador se llenó más de lo que acostumbraba cada año, y los titulares de la hermandad lucieron como ya es habitual.

El Lunes Santo tampoco invitaba al optimismo, pues eran ya varias las hermandades que en Sevilla no habían salido a la calle, o se habían vuelto por culpa de la lluvia. Ante esta situación la hermandad de San Felipe optó por retrasar su salida una hora, esperando hasta las 19:00 horas. Debido a la poca seguridad transmitida por las agencias meteorológicas, la hermandad no arriesgó y no realizó estación de penitencia, siendo así la primera hermandad en Carmona, que no salía a la calle.



El Martes Santo fue más de lo mismo, sólo que la hermandad de San Blas si decidió poner su cofradía en la calle, media hora más tarde del horario previsto. Aún así la lluvia hizo acto de presencia, sorprendiendo a la hermandad y al cuerpo de nazarenos, el cual quedó fracturado. Fueron unos momentos durísimos para los hermanos de San Blas, los que no tuvieron más remedio que regresar por la Barbacana a paso de ‘mudá’. Por suerte las imágenes y los pasos no sufrieron daños significativos, como así comunicó la hermandad días posteriores a través de un comunicado oficial.



Afortunadamente el Miércoles Santo lució el sol que tanto llevábamos esperando. La cofradía transcurrió sin incidentes y Carmona entera se echó a la calle para disfrutar de la hermandad de María Santísima de las Angustias y Jesús del Descendimiento, de nuevo como es habitual cada año la hermandad volvió por la calle Tahona;una calle Tahona que estaba a rebozar de su barrio y también en la plaza de la capilla de San Francisco en la que en un silencio sepulcral y con todas las luces apagadas entró su cristo, la Virgen de las Angustias entró con el gentío del barrio y entre vítores y aplausos que convirtieron en un gran Miércoles Santo.



Se presentaba un magnífico día por las calles del barrio de Santiago, un Jueves Santo para la historia, además este Jueves Santo la hermandad había modificado el itinerario en su estación de penitencia.Todo fue según lo previsto salvo que el llamador del paso de misterio dijo basta y se rompió lo cual conllevo a utilizar al capataz un martillo pequeño de hierro, anécdota de este Jueves Santo, la hermandad volvió a su iglesia con una plaza abarrotada y recibió numerosas petaladas de su propia hermandad y además de las de San Felipe y la Esperanza.



El Viernes Santo comenzaba a las 13:00 por segunda vez en la plaza de Cristo Rey con el cristo de los Desamparados de la hermandad de la Esperanza, otro día histórico ya que es la 2ª vez en la historia que procesiona por las calles del centro histórico,entrada la noche salía San Pedro y más tarde el Silencio que volvió a recorrer en silencio las calles carmonenses, la calle san pedro se lleno una vez más para ver al cristo de la humildad y paciencia y la calle aguditas para ver a su virgen.






El Sábado Santo transcurrió según lo previsto, el cristo yacente y María Santísima de la Soledad volvían a Santa Ana para rememorar tiempos pasados quién sabe si en un futuro regresar a su iglesia.







Acabo la semana santa donde empezo en las puertas del Salvador, hasta la próxima semana santa que será en 2017 donde Carmona y Cristo se harán grandes los dos juntos de nuevo.¡Cristo ha resucitado!

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